Eratóstenes y su forma de medir la circunferencia de la tierra.

Red de Matemáticas

Eratóstenes podría ser considerado entre los grandes científicos de la humanidad. Nació en Cirene, al norte de la ciudad de Alejandría, cerca del año 276 a.C., tenía inquietudes en varios ámbitos, tales como la matemática, la filosofía y el teatro.

Una de sus obsesiones fue la resolución de problemas matemáticos y geométricos, entre otros, la naturaleza de los números primos o la duplicación del cubo. Por su alcance en varias ciencias, se destacó entre sus contemporáneos le fue dado el sobrenombre de Pentathlos.

Con conocimientos de geometría, Eratóstenes diseñó una esfera para realizar observaciones astronómicas. Entre sus descubrimientos puede mencionarse la duplicidad de la elíptica, lo que posteriormente los navegantes en el renacimiento aplicarían a sus travesías a través de los mares.

Eratóstenes pasó a la posteridad por ser el primer hombre en medir la circunferencia de la tierra, prácticamente con elementos muy rudimentarios, como podrían serlo ahora para un hombre común del siglo XXI.

El gran hallazgo de Eratóstenes ocurrió un día 21 de junio. Durante el mediodía de aquel solsticio de verano, el sabio tomó un papiro de la biblioteca y supo que en Siena un palo enterrado en forma perpendicular a la tierra no proyectaba su sombra sobre el suelo; entonces movido por su curiosidad científica, decidió comprobar si ocurría pasaba los mismo en Alejandría.

Al mediodía de ese 21 de junio realizó el experimento en Alejandría, percibió que sí proyectaba sombra. Ante el acertijo del porque un palo proyectaba sombra en un lugar y no en otro, Eratóstenes analizó la situación hasta concluir que no podría deberse sino a que la tierra no era plana, sino que era “redonda”.

Eratóstenes midió los ángulos que formaban las diferentes sombras proyectadas por los palos en Siena y Alejandría, respectivamente, llevaron al sabio a deducir que existía una diferencia de unos siete grados.

Dedujo que si una circunferencia tiene 360º, la cincuentava parte de esta sería siete; teniendo en cuenta la distancia que existía entre las dos ciudades, que era de unos ochocientos kilómetros, dedujo la fórmula encontrando que la circunferencia de la tierra debía medir aproximadamente cuarenta mil kilómetros.

Aunque tendrían que pasar cerca de dos milenios para poder comprobarlo con instrumentos de alta precisión, el hallazgo de Eratóstenes es un hito en la ciencia hasta hoy.

Atte. Patricio Figueroa M.