Hemisferio izquierdo, hemisferio derecho, pensamiento lateral y matemáticas

Hace algunos años atrás, era común incluir en los colegios  actividades de creatividad en áreas vinculadas con la educación artística, música o lenguaje, en matemáticas no era habitual.  Esto ocurría porque no se vinculaba con las matemáticas, dado que esta se vinculaba con la lógica y el análisis, o simplemente la repetición de algoritmos de resolución de ejercicios.

La creatividad, como ya hemos mencionado en artículos anteriores en este blog, es el proceso de presentar un problema a la mente con claridad, es la capacidad de ver nuevas posibilidades y hacer algo al respecto. La escuela es el espacio esencial, es el lugar ideal para el desarrollo del pensamiento y la creatividad; mediante la aplicación de acciones sistematizadas para propiciar un desarrollo gradual de las habilidades del pensamiento matemático.

La creatividad existe potencialmente en los seres humanos y es susceptible de ser desarrollada; no es privativa de los genios, sino que está presente en cualquier ser humano que imagine, transforme y cree algo. Obviamente el individuo que ha heredado aptitudes creativas y ha disfrutado de un ambiente que estimulaba y alentaba la creatividad, alcanzará un mayor nivel de desempeño creativo.

Investigaciones actuales aseguran que con un entrenamiento diario en esta disciplina, se logra un increíble estimulo cerebral, mejorando tanto la capacidad de análisis como la creativa.

La formación escolar tradicional tiende al desarrollo parcial de nuestra capacidad mental ya que favorece sólo el desarrollo del HEMISFERIO CEREBRAL IZQUIERDO que tiene que ver con nuestro comportamiento lógico, minucioso y prudente y poco se ocupa del HEMISFERIO DERECHO que tiene que ver con la creatividad, la intuición y la audacia.

La escuela es un ámbito propicio para que los estudiantes realicen actividades que permitan desarrollar su PENSAMIENTO LATERAL y la matemática es una fuente importante de situaciones problemáticas adecuadas para este fin.

Desde la matemática, lo que se puede hacer es amplio y diverso, desde el planteamiento de problemas hasta la aplicación de ejercicios lúdicos que motiven al alumno a creer en él mismo, en sus capacidades y su autoestima, así se puede contribuir a fomentar la creatividad de nuestros alumnos.

Veamos el siguiente ejemplo que fue compartido por el profesor Eduardo Barrionuevo a través del Facebook de los profesores de matemática de Chile, donde el estudiante para resolver, debe poseer habilidades distintas a las de sólo seguir un algoritmo, por ejemplo, lo he presentado a estudiantes de enseñanza básica y media, y una respuesta común ha sido: “¿qué materia es?, no hemos visto esta materia, no se resolver esos problemas, etc.”

“Una mujer entra en un negocio de ropa para mujeres. Mientras va caminando observa que la caja está abierta y sobresale un billete de de $ 10.000 pesos. Mira alrededor y no ve a nadie. Rápidamente, retira el billete y se lo pone en un bolsillo, y se va. Un par de horas más tarde, vuelve al mismo negocio. Había visto una blusa que le había interesado. Se acerca al estante y retira la que corresponde a su talla,  la lleva a la caja. La etiqueta indica que el precio es de siete mil pesos. Paga con el billete de diez mil y el cajero le devuelve -como es esperable- tres mil  pesos como vuelto”.

Ahora tengo una pregunta para usted: ¿Cuánto dinero perdió el negocio en esta operación?

Para quienes le parezca interesante esta actividad, le adjunto una serie de acertijos, los que pueden ser aplicado al inicio de la clase de matemáticas a modo de activación, para descargar haga clic acá.

Espero sus respuestas, atte. Patricio Figueroa M.

Fuente: http://www.guillemrecolons.com