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Tener la perspicacia y la honestidad de decir que eres ignorante o inexperto sobre un tema es más común entre la gente inteligente.

Un reciente estudio publicado en la revista The Journal of Positive Psychology confirma esta idea popular: que es precisamente la ignorancia (ignorar lo que no sabemos) lo que nos hace ser imprudentes a la hora de hablar sobre temas que no dominamos.

Un equipo de investigadores dirigido por Elizabeth Krumrei-Mancuso ha demostrado que la humildad intelectual está fuertemente correlacionada con un conocimiento general superior. Este es obvio, dado que como escriben los investigadores, “el aprendizaje requiere la humildad para darse cuenta de que tenemos algo que aprender”.

Krumrei-Mancuso y sus colegas realizaron cinco estudios en total, intentando descubrir más sobre los vínculos entre la humildad intelectual y la adquisición de conocimiento; entre humildad intelectual y metaconocimiento (percepción del propio conocimiento); y, por último, entre la humildad intelectual y otros estilos de pensamiento.

Algunos estudios incluyeron un cuestionario más corto que evaluaba ser un “sabelotodo” (mediante estar de acuerdo o no con declaraciones como “Sé casi todo lo que hay que saber”) y apertura intelectual (mediante estar de acuerdo o no con declaraciones como “Puedo aprender de otras personas”); mientras que otros estudios utilizaron una medida de 22 ítems más completa y desarrollada recientemente que incorpora preguntas sobre cogniciones, emociones y comportamientos representativos de la humildad intelectual (como aceptar la crítica de las creencias importantes de uno mismo; estar listo para cambiar de opinión; y respeto por puntos de vista de otros).

Los cerebros de personas más inteligentes se caracterizan por interacciones temporalmente más estables en sus redes neuronales.

Este uso de diferentes medidas permite una evaluación más completa y variada de la humildad intelectual, pero también impide la comparación entre los estudios.

En términos de conocimiento, los puntajes más altos en humildad intelectual eran menos propensos a reclamar conocimiento que no tenían (los investigadores probaron esto evaluando la disposición de los participantes para reclamar familiaridad con hechos completamente ficticios que posiblemente no podrían saber), y también tendieron a subestimar su desempeño en una prueba de habilidad cognitiva.

Otros estilos de pensamiento y construcciones que se correlacionaban con una mayor humildad intelectual incluían estar más inclinados al pensamiento reflexivo, tener más ‘necesidad de cognición’ (disfrutar el pensamiento duro y la resolución de problemas), una mayor curiosidad y un pensamiento abierto. Más humildad intelectual también se asoció con ver menos las creencias de otras personas como inferiores a las propias.

Atte. Patricio Figueroa M.

Fuente: www.xatakaciencia.com