El sábado que viene estaremos en el mes 3 y el día 14, una combinación que automáticamente dispara fuegos artificiales entre los cerebros matemáticos: se celebra nada y nada menos que el  Día de Pi. Es una fiesta en honor a 3,1415926535897932384626… al que podríamos seguir añadiendo dígitos hasta llenar todas las pantallas y hojas del mundo.

El valor de Pi se obtiene como resultado de dividir la longitud de una circunferencia por su diámetro. Es un número irracional que posee una secuencia de decimales que jamás se acaba, ni se repite. Los matemáticos llevan muchos años trabajando para para calcular cada vez más cifras de este número, pese a tener conciencia que gran esfuerzo no tendrá fin. En esta tarea, los super computadores se han convertido en un aliado indispensable. Como dato anecdótico puedo decir que en el 1958 se logró obtener 10.000 cifras decimales de este número. En 1961, los 100.000. En 1973, el millón. Actualmente las cifras decimales de Pi van en 31 billones de dígitos, récord logrado el día 14 de marzo del año pasado. La hazaña la logró la japonesa Emma Haruka Iwao, empleada de Google quien se ayudó de la tecnología de la firma y la computación en la nube. Lo destacado de este hecho es que las máquinas tuvieron que trabajar durante 111 días, para alcanzar este hito.

Atte. Patricio Figueroa M.