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Hace un tiempo atrás tuve la suerte de coincidir en un trabajo de asesoría en un colegio de la zona sur de Santiago con un joven profesor de lenguaje que me impresionó por su claridad en las acciones que debía realizar para fomentar el desarrollo del lenguaje en los estudiantes de ese colegio, además de poseer una gran expertice en el manejo técnico pedagógico de un colegio, de hecho, al poco tiempo asumió el gran desafío de liderar un colegio que presentaba una serie de problemas. Me refiero al profesor  Matías  Gutiérrez, Profesor de Lenguaje, Magíster en Gestión y Administración Educacional, asesor educacional.

En la última conversación que sostuve con Matías, le propuse que algún día le haría una entrevista para publicarla en mi web, dado que me parecían muy interesantes sus puntos de vista. Presento la entrevista:

¿Cuál es la importancia del desarrollo de las habilidades de lenguaje en un estudiante?

Existe un sin número de razones, aunque detallaré las que, para el contexto, son fundamentales:

En primer lugar, la comunicación humana propiamente tal. Hoy los estándares de convivencia en los colegios se diezman progresivamente (62 puntos promedio I.D.P.S.) y esto se debe en parte, al cómo nos estamos comunicando en las salas de clases.

En segundo lugar, el estudiante debe entender, comprender la información que recibe desde los textos (digitales o no) o desde las mismas instrucciones que les entregan sus profesores, para así poder ejecutar de forma adecuada los procesos y actividades asociadas al aprendizaje.

En tercer lugar, y con el que muchas veces podemos discrepar, los resultados, en Chile y bajo el modelo educativo actual, Lenguaje (lectura) y Matemática, son conjuntos de conocimientos fundamentales para prácticamente todos los sistemas de selección (C.F.T., Universidades, F.F.A.A.), por lo tanto, su desarrollo y alcance son fundamentales para la progresión y proyección académica.

¿Cómo repercute este desarrollo de habilidades en lo cognitivo?

Una de las particularidades que posee el lenguaje en su trato y estudio (en el país), es la progresión de habilidades centradas en la lectura como núcleo de su desarrollo y evaluación, en este sentido el logro en la localización de información (esto involucra necesariamente la selección de la misma), la interpretación (inferencia) de otros datos, le permitirán al estudiante (ser humano), evaluar (analizar-sintetizar-reflexionar-discernir) de aquello que es fundamental; Desde esta mirada el complemento de dichos procesos, en conjunto con los elementos (métodos, conocimientos, técnicas) entregados por diversas áreas del conocimiento, en su diseño son propensos a dotar de herramientas útiles a los jóvenes, más aun cuando dichos procesos son sistemáticos y son iniciados a una edad adecuada (entre los 6 y 7 años).

Para sintetizar y responder a la pregunta, desarrollar habilidades es en sí mismo un proceso cognitivo, por lo que existe en función de las capacidades y alcances de quien las desarrolla y el correcto efecto de métodos adecuados de enseñanza. Para que el resultado sea positivo, ambos elementos deben coexistir de manera armónica.

Respecto a las habilidades de comprensión lectora ¿en que aspectos del día influyen en una persona?

Muchas veces creemos que lo que aprendemos en el colegio no es tan útil en la vida cotidiana, y aunque no discuto en gran parte esta idea, saber leer sí que es fundamental, más aún relacionarnos de forma adecuada con el lenguaje, esto implica conocerlo, por ejemplo nuestro idioma posee más de 80 mil palabras (oficiales) con las que la construcción y articulación de ideas, el entendimiento de otras, como el lenguaje jurídico o financiero (más aún hoy en día) son primordiales para poseer un mayor y mejor sentido del mundo, y del otro.

Las capacidades generales de lectura (localización – interpretación – evaluación) permiten a todos leer el mundo y las relaciones humanas, comprender a cabalidad todos los aspectos de lo que el entorno comunica, más que la semántica, deberíamos leer el mundo con los ojos de la semiótica, y comprender que, hasta una forma en el cielo, un color, un sonido, todo aquello que se percibe puede ser leído.

¿Crees que hay relación entre el desarrollo de las habilidades de lenguaje y las matemáticas?

Existe una relación profunda y estrecha entre aquello que pertenece al estudio del lenguaje y las habilidades propias de las matemáticas, lo anterior lo ejemplificaba muy bien mi profesora en educación Básica “para resolver un problema, primero debes entenderlo”. Los chinos son especialistas en esto.

Primero debemos re-afirmar la idea de que las matemáticas no son sólo un ejercicio o un método, sino son una forma de entender el mundo y la realidad, son un conjunto de herramientas que permiten explicar lo que nos rodea, a través de la aplicación de OTRO LENGUAJE, desde esta lógica, los estudiantes para poder aplicar y resolver una problemática, necesariamente deben localizar datos, comprender su relevancia y evaluar qué método es el adecuado para dar respuesta a la incógnita que envuelve dicha situación.

Siempre he creído que, aunque toman caminos diferentes (el código) su objetivo es el mismo, ambas ciencias buscan entregar herramientas a los estudiantes para alcanzar y elevar su capacidad intelectual al máximo, con el fin primordial de avanzar y mejorar como seres humanos, abriendo otras puertas que, en ausencia de dichas capacidades, tal vez serían más difíciles de abrir.

El poseer un buen desarrollo en lenguaje ¿aportará al desarrollo en el área lógico-matemática?

Aunque en muchos casos los estudiantes puedan entenderlas como áreas casi antónimas (y a veces los profesores no hacemos nada para cambiar esta idea), el estudio del Lenguaje y las Matemáticas corren de la mano.

Sin ir más lejos la medición en Chile se concentra para Lenguaje en el localizar, interpretar y evaluar la información presente y ausente en un texto (estímulo), y en las Matemáticas se mide el conocimiento de información, la aplicación de procesos o métodos y el razonamiento aplicable desde la información disponible. Desde esta mirada no me perecen para nada procesos ajenos, muy por el contrario, si existiese un eje coordinador, como por ejemplo el desarrollo de habilidades cognitivas es sumamente plausible un impacto y alcance mucho mayor y de mejor calidad, que es a fin de cuentas a lo que todos aspiramos.

Este es un tema que siempre me he preguntado ¿por qué en Chile nos esforzamos tanto en formar personas de ciencias siendo que es un país plagado de poetas formado sin mayor intención?

Creo que Chile y el mundo avanzan, crecen, y evolucionan (lo que no siempre es mejorar) en función del conocimiento efectivo y de la ciencia exacta.

Lamentablemente no podremos jamás curar el cáncer con unas lindas metáforas nacidas de un soneto noctámbulo, pero sí podremos marcar la diferencia de nuestro futuro si desde la ciencia obtenemos la respuesta y la convicción del cambio.

El mundo se esfuerza en la ciencia por que la ciencia es el futuro. No digo que las letras no juegan un rol importante, al contrario, son el registro del mundo en su versión más íntima, no la más precisa, pero aquella que evoca cosas, momentos, lugares, sensaciones y reconforta la imaginación y el espíritu, obviamente a aquel que sepa apreciarla, igual que a la ciencia; Ni la una ni la otra son para todos, pero ambas cumplen funciones, a mi parecen con un valor sustancialmente opuesto.

Si el mundo estuviese plagado de “Shakespeares, o Cortázares”, sin duda sería un espacio poético, dulce, sensible y estoicamente arraigado en el sentir más propio de espíritu, pero lamentablemente un páramo poco agradable a las comodidades de este siglo.

La ciencia es avance, mientras que las letras son la expresión más pura del ser.

Y lo anterior no está mal, por el contrario, aunque hoy las letras han perdido su espacio, reemplazado por los hashtags y los tweets´s, sé con certeza que lo escrito en su momento por Neruda y Parra (y muchísimos otros) jamás será borrado de la faz de la historia, lo que en verdad me preocupa es que hoy la fama y la gloria, pasajera de las redes ha condicionado la creatividad del hombre a poco más de 130 caracteres.

¿Podríamos mejor dedicarnos a la formación de personas de letras?

Esto es complejo, siempre es bueno ser reconocido como un país de poetas y antipoetas (en nuestro caso), pero ¿realmente esto representa a nuestra cultura?, no, hoy vemos en las calles que los versos más lindos de las noches estrelladas fueron reemplazados por vocablos más simples, directos y rudos.

Creo que formar personas de letras debe volver a la línea de alfabetizar adecuadamente. A pesar que en Chile el 94% de la población está alfabetizada, más del 80% de dicho grupo no entiende lo que lee. Nuestro curriculum actual dejó varadas a unas pocas horas la enseñanza de la técnica de uso correcto de la lengua (gramática), por lo que cuando logremos habilidades pulcras y de mejor calidad, cuando logremos tener una sociedad educada para comunicarse y expresarse, recién allí podremos evaluar dicha posibilidad. Y siendo ese el caso, creo que lo mejor es buscar formar buenos lectores, personas ávidas de las letras; la capacidad para escribir, de distintas formas (jurídica, narrativa, lírica, etc.) se puede entrenar y con los años perfeccionar, pero la capacidad para crear y verter las palabras en mundos fantásticos y realidades extraordinarias, no se puede entrenar.

Jamás llevaremos a través de nuestro curriculum a un nuevo Neruda que escriba bajo noches menos estrelladas, o nunca seremos capaces de replicar a través del método los mundos del real-maravilloso de García Márquez, por más que nos empeñemos a través del estudio y del diseño pedagógico, nunca podremos replicar el talento de aquellos pocos que nacieron bendecidos por los dioses de las letras.

Atte. Patricio Figueroa M.