La agricultura hizo que nos volviéramos más pequeños

Red de Matemáticas
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Si bien la altura máxima que alcanza una persona está influida en gran parte por los genes, la estatura real queda fuertemente restringida por el ambiente: la malnutrición, la enfermedad u otras presiones fisiológicas impiden que la persona crezca tanto como debería.

Por esa razón, y fijándonos en la estatura, podemos afirmar que el nacimiento de la agricultura no supuso un crecimiento de ésta, sino más bien un retroceso.

Análisis de estaturas

Los análisis de la estatura de los humanos sugieren que los estadios iniciales de la agricultura fueron inicialmente beneficiosos para la salud en muchas partes del mundo, pero no en todas.

Así, si bien desde el nacimiento de la agricultura en el Neolítico, hace unos 11.600 años, la estatura de los habitantes de Oriente Medio aumentó unos 4 centímetros en los hombres y un poco menos en las mujeres, la estatura empezó a reducirse más tarde, hace unos 7.500 años, al mismo tiempo que, según los marcadores esqueléticos, la enfermedad y el estrés nutricional se hicieron más frecuentes.

Tal y como abunda en ello Daniel E. Lieberman, profesor de biología evolutiva en la Universidad de Harvard, en su libro La historia del cuerpo humano:

Esto es debido a que un niño que crece tiene una cantidad finita de energía que puede utilizar para mantener el cuerpo, para combatir infecciones, para realizar actividades o para crecer. Si un niño necesita destinar una gran aparte de su limitada energía a combatir infecciones o a trabajar intensamente, le queda menos energía para el crecimiento.

Pero ¿no se supone que la agricultura trajo cosas buenas a los cazadores-recolectores? Pues en parte sí, pero también hubo muchos efectos secundarios negativos hasta que, finalmente, llegó el verdadero progreso: la mecanización.

Esto ocurría cuando las economías agrícolas se intensificaban, porque, si bien los agricultores producían más alimentos en términos globales, la energía disponible para el crecimiento de los niños disminuyó, probablemente el hacinamiento propiciaba más enfermedades infecciosas (la agricultura permitía asentamientos más grandes), porque cultivar requería mucha energía y porque se enfrentaban a ocasionales escaseces de alimento (debido a desastres medioambientales diversos que provocaban hambrunas).

Por ejemplo, la estatura de los agricultores de la China y el Japón del Neolítico antiguo se redujo en 8 centímetros a lo largo de varios miles de años al tiempo que se extendía el cultivo del arroz, y cuando la agricultura se arraigó en Mesoamérica, la estatura de los hombres se redujo en 5,5 centímetros y la de las mujeres en 8 centímetros.

Fuente: www.xatakaciencia.com