Un recurso didáctico que podemos utilizar para captar la atención y el interés de nuestros estudiantes por el aprendizaje de las matemáticas, son los  desafíos matemáticos los que a través de la historia han cautivado a las mentes brillantes de la historia.

Uno de los grandes exponentes de esta área y que casi todo profesor de matemáticas conocer, es Martin Gardner, quien popularizó los problemas de matemática y lógica.

Antes de entregar más detalles acerca de este gran autor, presento algunos de sus desafíos más populares y que muchas veces hemos utilizado en aula:

1. ¿Puedes trazar cuatro líneas rectas, sin levantar la punta del lápiz del papel, que pasen por los nueve puntos de la ilustración?

2. ¿Con cuánta rapidez puedes multiplicar estos números?
256 x 3 x 45 x 3961 x 77 x 488 x 2809 x 0

3. ¿Puedes elegir seis dígitos de la ilustración que sumados den 21?

Estos acertijos son posibles de resolver solo con una mirada, esto si uno ha desarrollado la habilidad de “pensar diferente”, no desistir sin antes darle muchas vueltas.

Según Martin Gardner (1914-2010), nació en Tulsa, Oklahoma, EEUU, esta era una forma de despertar el interés de los estudiantes y de la gente en general por las matemáticas. Así escribía en la revista Scientific American, donde publicó por más de veinte años una columna mensual sobre juegos matemáticos:

«Con seguridad, el mejor camino para despertar a un estudiante consiste en ofrecerle un intrigante juego, puzzle, truco de magia, chiste, paradoja, pareado de naturaleza matemática… o cualquiera de entre una veintena de cosas que los profesores aburridos tienden a evitar porque parecen frívolas».

Martin Gardner, de formación filósofo, fue un gran divulgador científico, además algo más que un divulgador de los juegos matemáticos. Dedicó parte importante de su vida al periodismo y a la divulgación científica en general.

Gardner se hizo famoso en todo el mundo por su legendaria sección mensual de juegos matemáticos, recopilados en libros tales como: “¡Ajá! Paradojas que hacen pensar” o “Rosquillas anudadas y otras amenidades matemáticas”.

Atte. Patricio Figueroa M.