Para abordar ciertos contenidos, es interesante buscar estrategias que sean innovadoras, que planteen desafíos posibles de resolver a nuestros estudiantes. En este caso recurro a la conocida aventura de la repartición de los camellos, que seguro ayudará a potenciar las habilidades matemáticas de nuestros estudiantes. Por ejemplo, sería interesante plantearlo en una clase de 1° medio cuando estudian el conjunto de los Números Racionales. Veamos de que trata:

El sabio calculador Beremiz Samir, también conocido como El hombre que calculaba, se encontraba viajando por el Medio Oriente, en el siglo XIV, con un amigo que había hecho en el camino, quien narra la siguiente experiencia:

De pronto en medio del desierto, camino a Bagdad, se encontraron con tres hermanos que discutían acerca de la forma que debían repartir la herencia que les había dejado su padre, 35 camellos. La voluntad de su padre decía que los camellos se debían repartir de la siguiente forma:

Entonces Beremiz, como buen cultivador de la Aritmética y del Álgebra, rápidamente se dio cuenta de la dificulta, además de la oportunidad que esta situación le entregaba.

Beremiz, se dirigió a los hermanos y les ofreció mediar para resolver el problema de una forma justa y que respetará la voluntad del padre de aquellos tres hermanos. Su propuesta decía los siguiente:

“Pondré el camello de mi amigo para realizar la repartición, es decir, ahora serán 36 los camellos que repartiré”.

Los hermanos pensaron que no era justo, pero Beremiz les dijo que se quedaran tranquilos y primero escucharan la solución que les propondría. Les dijo lo siguiente:

Luego si sumamos 18 camellos del hermano mayor, más los 12 camellos del hermano del medio y los 4 camellos del hermano menor, resulta 34 camellos.

No sobran dos camellos, entonces le devuelvo el suyo a mi amigo y yo me quedo con el otro, así podré seguir tranquilamente mi viaje hacia Bagdad.

¿Cómo se puede explicar lo ocurrido? ¿Será posible que luego de la intervención del matemático todos reciban una mayor cantidad de camellos, e incluso sobrando uno? Además, podemos agregar preguntas tales como:

¿En que continente ocurre esta aventura? ¿Cuál es el país cuya capital es Bagdad? ¿Cuál sería un sinónimo de voluntad?, etc.

Atte. Patricio Figueroa M.